Apunta a la Ley de Compre Trabajo Argentino

 

 

Atacc busca que se tomen las medidas protectorias necesarias para evitar que las empresas que tienen sus sedes en Argentina, y generan sus utilidades en Argentina, tercericen este servicio en otros países.  También propone quitar del medio los IVR (Atención por máquinas) para que se generen así nuevos puestos de trabajo, “ambas medidas brindarían una mejora en la calidad de atención a los usuarios y consumidores de los servicios incrementando la calidad de la prestación de los mismos y se generarían nuevos puestos de trabajo”, aseguró.

“Nos resistimos a simplemente aceptar que la actividad se encamine a su extinción como desde otros actores del sector se subraya últimamente” explicó, “nuestra actividad reúne a miles de trabajadores que son jefes o jefas de familia, muchos de ellos con muchos años en la actividad, de la mano del reconocimiento de la actividad como tal, el sector se ha visto beneficiado con la conquista de innumerables derechos laborales en los últimos años que nos obligan hoy a luchar por la defensa de cada uno de los puestos de trabajo y a reclamar porque este contexto actual tome un giro definitivo y benéfico para los 50 mil compañeros del país”, enfatizó.

Aunque en todo el mundo se reconoce la calidad de los servicios de Centros de Contacto prestados desde Córdoba y desde el resto del país, muchas grandes empresas que contratan estos servicios terminan inclinándose por proveedores de países vecinos mucho más económicos, donde los costos laborales son mucho menores.

La complicada situación data de hace tiempo y ha sido denunciada en varias oportunidades por la ATACC. En ese sentido, Walter Franzone, secretario general de la Asociación de Trabajadores Argentinos de Centros de Contacto, gremio nacional que tiene su sede precisamente en Córdoba, explicó la situación que denuncian desde hace meses respecto de la crisis laboral en el sector. “Desde hace meses venimos con pérdida de horas de trabajo, en algunos casos para evitar despidos. Pero en estos últimos meses, la situación se ha vuelto insostenible: hemos perdido unos 800 empleos en lo que va del año, sólo en Córdoba”, dijo.

En este contexto de alerta en el sector es que el sindicato de Trabajadores Argentinos de Centros de Contacto aboga por el impulso de una ley de "compre argentino", ante autoridades nacionales tanto en el ámbito legislativo como en el Ministerio de Trabajo de la Nación, para que "si el servicio es de un argentino lo atienda un argentino". Esta normativa, explicó el gremialista, “cumpliría la función de dar una cobertura para que no siga la sangría de pérdida de puestos y horas de trabajo y ponga a las empresas de servicios un límite de importación de esos servicios al exterior” explicó.

El sindicalista enumeró los motivos que explican la caída en el nivel de actividad, y reclamó medidas de acción “urgentes” para cuidar el trabajo en el sector. “Venimos insistentemente pidiendo a autoridades tanto nacionales como provinciales, una ley similar al Compre Argentino: si un producto o servicio se compró en nuestro país, el servicio de atención al cliente lo debe prestar también un argentino”, enfatizó Franzone.

La principal razón por la cual las grandes empresas de servicios tercerizan el contacto con el cliente a través de los justamente llamados "centros de contacto" son los costos de contratación y laborales. Estas, solían encontrar en la Argentina un contexto auspicioso para la actividad por la combinación de dólar barato, bajos salarios, y buen nivel de recursos humanos en especial por el manejo del inglés como idioma.

En este sentido, Franzone explicó que “con la apertura de las importaciones, los servicios que brindan la mayoría de las empresas de Call Centers resultan mucho más convenientes económicamente si se las contrata fuera del país”. El resultado: un cliente argentino, que compra, por ejemplo, una  línea telefónica argentina, o un préstamo bancario, o que requiere el servicio de una grúa mecánica, y que usará en territorio argentino es atendido en su demanda, consulta o adquisición de éstos productos o servicios, por un extranjero.

“Ya desde el año 2011 una de nuestras principales luchas se radicó en conseguir que los poderes legislativos y las áreas gubernamentales competentes visualizaran esta situación y se pudieran anticipar a lo que sucede actualmente. No tuvimos respuesta en esa oportunidad, tampoco en el año 2013 y 2014 cuando volvimos a presentar proyectos de Ley similares que bregaran por  el cuidado de las fuentes laborales y que exija a las empresas a cuidarlas también”, explicó el sindicalista que encara esta semana una serie de acciones tendientes a obtener una respuesta favorable por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación.

“Esperamos obtener una respuesta pronta por parte de las autoridades gubernamentales, es grave la situación y en un par de meses más estaremos discutiendo directamente en la calle”

Mientras que desde la Cámara Argentina de Centros de Contacto, se informó que “El costo promedio de una hora de atención al cliente en el país es de US$ 21, mientras que firmas de Paraguay la cobran US$ 9, de Perú, US$ 14; y Colombia, entre US$ 15 y US$ 16. Por esa razón, compañías locales se están volcando por otros países hispanoparlantes”. Su vocero, reclamó también en declaraciones que “El ministerio de Producción estableció licencias no automáticas para bienes transables, que se pueden controlar. Nos gustaría que tomen intervención en esta clase de servicios", refiriéndose al hecho de que varias compañías que operan en el país están contratando call centers de Paraguay, Perú y Colombia, ya que les ofrecen mejores costos.

Atacc busca que desde el estado se tomen las medidas protectorias necesarias, para evitar esta amenaza contra miles de puestos de trabajo. En tal sentido es que propone medidas tendientes a evitar que las empresas que tienen sus sedes en Argentina, y generan sus utilidades en Argentina, tercericen este servicio en otros países. También propone quitar del medio los IVR (Atención por máquinas) para que se generen así nuevos puestos de trabajo, “la medida brindaría una mejora en la atención a los usuarios de los servicios incrementando la calidad de la prestación de los mismos y se generarían entre 15 y 20 mil puestos de trabajo dentro de una franja etaria entre los 20 y hasta los 35 años” aseguró.